Líneas paradas hasta enero: en la planta de Peugeot del conurbano porteño la crisis se vuelve tangible
Stellantis frenará casi por completo desde el lunes y hasta mediados de enero su fábrica de Peugeot en El Palomar, en el conurbano bonaerense; la mayoría de sus 5000 trabajadores en la Argentina tendrá suspensiones y vacaciones adelantadas. La noticia llega a un país donde muchos hogares dicen no llegar a fin de mes y cuyo presidente admite que la economía rinde menos de lo esperado.
Qué ha pasado
Según publicó Clarín el lunes, la planta de Peugeot en El Palomar solo producirá unas dos de las 18 semanas que faltan hasta el 18 de enero; el resto del tiempo los operarios estarán suspendidos o de vacaciones anticipadas. La línea de pick ups de Córdoba también se detendrá desde comienzos de diciembre. La causa es la caída de ventas: del Peugeot 208 se patentaron algo más de 15.000 unidades en los primeros nueve meses, frente a casi 25.000 un año antes. De acuerdo con Clarín, estos modelos sufren especialmente la competencia de autos híbridos y eléctricos chinos importados sin aranceles.
Stellantis asegura que ajusta la producción a la demanda sin despedir a ningún operario; su titular en el país ya había afirmado que ambas plantas seguirán funcionando. En mayo, Peugeot había eliminado un turno en El Palomar y unos 600 empleados se acogieron a retiros voluntarios.
Al mismo tiempo, el Gobierno busca una respuesta a la desaceleración. Según La Nación, el presidente Javier Milei reconoció por primera vez que los indicadores no evolucionan como se esperaba y lo atribuyó a un shock externo. El riesgo país llegó esta semana a 710 puntos. En el gabinete se discuten incentivos para pymes, una eliminación más lenta de subsidios y líneas de crédito, aunque el Gobierno no quiere cambiar el rumbo.
El ánimo sobre el terreno
Incluso dentro del oficialismo, informa La Nación, se percibe un creciente malestar en la calle por el desempleo y la pérdida de poder adquisitivo. Que Milei calificara de eslogan barato la queja de quienes no llegan a fin de mes es visto hasta por funcionarios como una respuesta poco empática.
Una columna de opinión en La Nación describe cómo las familias atraviesan los últimos días del mes: con deudas, changas y cuotas en la tarjeta de crédito; algunos sacan a los chicos del colegio privado o se mudan, y los más golpeados comen en comedores comunitarios. Dos encuestas difundidas el lunes por medios argentinos respaldan ese panorama: en la de CELAG, el 89,6 por ciento dijo no llegar a fin de mes o hacerlo con mucha dificultad; en la de Haime y Asociados, el 53 por ciento afirmó haber dejado de comprar productos necesarios.
El Gobierno responde que bajó la inflación y la pobreza y que devolvió el orden a las calles, logros que piensa destacar más. Críticos como el columnista de La Nación replican que el consumo masivo no se recupera, que el empleo formal cae y que la informalidad crece.
Voces de los medios
Fuentes
Este artículo se ha reescrito a partir de fuentes locales en su idioma. Cada afirmación sobre el ánimo se basa en los informes enlazados.