«Tres meses más»: Johannesburgo espera el agua y el alcalde no ve una crisis
La empresa municipal Johannesburg Water anuncia que varios barrios solo notarán un alivio real dentro de unos tres meses. El alcalde Dada Morero se niega a hablar de crisis, mientras los vecinos protestan tras días y semanas sin agua del grifo.
Qué ha pasado
En una reunión vecinal en Crown Gardens, al sur de la ciudad, el director de Johannesburg Water, Ntshavheni Mukwevho, dijo el lunes que una intervención de urgencia en una estación de regulación de presión y protocolos de respuesta más rápidos deberían completarse en tres meses. Una mejora duradera, añadió, exige grandes inversiones en la red.
Barrios como Crown Gardens, Greenside, Northriding, Robertsham, Mayfair, Brixton y Melville llevan días afectados. El proveedor mayorista Rand Water había pedido a la ciudad reducir de inmediato el consumo un 15 por ciento y limitó el suministro a los municipios que superan su cuota.
Según TimesLIVE, Johannesburgo pierde cerca del 32 por ciento de su agua por fugas y a diario revientan unas 140 tuberías. El retraso en la renovación de la infraestructura se estima entre 26.600 y 64.000 millones de rands.
El ánimo sobre el terreno
El alcalde Morero pidió disculpas a los vecinos, pero insistió en que solo se hablaría de crisis en el «día cero», cuando toda la ciudad se quede sin agua. Culpó en parte a Rand Water y pidió no usar agua limpia para jardines ni para lavar autos.
En los barrios afectados, esas palabras caen mal. El sábado, varias decenas de vecinos protestaron frente a la comisaría de Brixton tras una semana sin agua; una organizadora dijo a GroundUp que su comunidad está «harta». Se quejan sobre todo de la escasa información de Johannesburg Water y de camiones cisterna que llegan pocas veces y sin aviso.
TimesLIVE describe cómo ha cambiado la vida diaria: vecinos que se levantan de noche para llenar tanques, porque el agua, si llega, corre entre la medianoche y la madrugada. Quien puede gasta miles de rands en tanques y bombas; otros acarrean agua de pozos. El llamado a ahorrar provoca un sarcasmo amargo: no se puede reducir lo que no se tiene.
Voces de los medios
Fuentes
Este artículo se ha reescrito a partir de fuentes locales en su idioma. Cada afirmación sobre el ánimo se basa en los informes enlazados.